Belline y Edmond
El Oráculo Belline y el Oráculo de Edmond son dos mazos de cartas adivinatorias franceses del siglo XIX y comienzos del XX, distintos del tarot y del Lenormand, que siguen siendo populares en la cartomancia francófona.
Origen y etimología
El Oráculo Belline es concebido por el mago francés Edmond Billaudot, llamado el Mage Edmond, hacia 1850. Consta de 53 cartas ilustradas con figuras, símbolos astrológicos y escenas alegóricas. El mazo es recuperado y editado en el siglo XX por Marcel Belline (1911-1991), célebre vidente parisino que le da su nombre comercial a partir de 1961. El Oráculo de Edmond, publicado de manera independiente, es un mazo de 52 cartas atribuido a otro cartomántico parisino del Segundo Imperio. Ambos mazos guardan un parentesco estilístico pero tienen estructuras distintas. La confusión entre Belline y Edmond proviene de su origen común en la cartomancia parisina del siglo XIX.
Evolución y tradición
El Oráculo Belline toma su estructura de las 52 cartas de juego a las que se añade una carta de significación, cada una asociada a un planeta y a un significado preciso. La cartomancia francesa clásica del siglo XIX, en la estela de Mademoiselle Lenormand (1772-1843), produce varios mazos adivinatorios ilustrados: Petit Lenormand, Grand Lenormand, Belline, Edmond, Oráculo de la Triada. Marcel Belline, tras la guerra, contribuye a relanzar el interés por estos mazos y publica varias obras de interpretación. Hoy, la editorial Grimaud difunde el Oráculo Belline en una versión estandarizada, acompañada de un cuadernillo explicativo.
Uso práctico
El Oráculo Belline se utiliza para tiradas en cruz, en línea o en gran juego. Cada carta porta un sentido fijado por la tradición: la carta 1 (Consultante) representa al sujeto, la carta 5 (Felicidad) anuncia un periodo fasto, etc. La lectura se realiza por combinación de las cartas vecinas, a la manera del Lenormand pero con una gramática propia. En Tarotoui el Oráculo Belline y algunas variantes emparentadas están disponibles entre los mazos complementarios. El mazo es apreciado por sus respuestas concretas y por su anclaje en la tradición cartomántica francesa.
Para profundizar
La atribución exacta del mazo a Edmond Billaudot sigue siendo en parte legendaria: ninguna prueba sólida documenta sus prácticas originales. El mazo comercial data principalmente de la edición Grimaud del siglo XX. Conviene observar también que la palabra oráculo en Oráculo Belline es comercial: se trata de un mazo de cartas adivinatorias, no de una institución oracular en sentido griego.