Tirada en Cruz
La tirada en cruz es un protocolo de cartomancia con cinco cartas dispuestas en forma de cruz: una a la izquierda, una a la derecha, una arriba, una abajo y una central. Es una de las tiradas más utilizadas en la tradición francesa.
Origen y etimología
La tirada en cruz, en su forma francesa clásica, se difunde en el siglo XIX a través de los manuales de cartomancia. Etteilla, desde finales del siglo XVIII, publica varios esquemas de tirada con forma geométrica. Papus, en El tarot de los bohemios (1889) y El tarot adivinatorio (1909), propone una versión estructurada en cuatro brazos más una carta de síntesis. El simbolismo de la cruz remite a las cuatro orientaciones espaciales y al punto central de encuentro, lectura inspirada a la vez en la rosa de los vientos y la cruz cristiana. Esta estructura sencilla y memorizable la convierte en una tirada favorita tanto para cartománticos principiantes como experimentados.
Evolución y tradición
Conviven varias variantes. En la versión más extendida: carta 1 a la izquierda para el pasado, carta 2 a la derecha para el futuro, carta 3 arriba para lo que se eleva o lo favorable, carta 4 abajo para lo que sostiene o lo contrario, carta 5 al centro para la síntesis. Otras escuelas invierten pasado y futuro, o atribuyen las posiciones a los cuatro elementos. Alejandro Jodorowsky propone en La vía del tarot (2004) una variante de inspiración marsellesa. La tirada en cruz se distingue de la Cruz celta, más compleja, de diez cartas, popularizada por Arthur Edward Waite en 1910.
Uso práctico
La tirada en cruz se adapta perfectamente a preguntas precisas y bien formuladas. El consultante formula su pregunta, mezcla el mazo, corta y luego extrae cinco cartas por orden. La lectura comienza por el pasado para comprender la dinámica, luego el futuro para la proyección, después los dos ejes verticales para las fuerzas y los frenos, y finalmente la carta central que sintetiza. En Tarotoui la tirada en cruz se ofrece como tirada estándar, acompañada de una guía de interpretación posición por posición. Funciona tanto con el Tarot de Marsella como con el Rider-Waite o un oráculo.
Para profundizar
La tirada en cruz se confunde a veces con la Cruz celta. La diferencia es clara: la cruz simple tiene cinco cartas, la Cruz celta diez. Conviene observar también que la atribución de las posiciones varía según las escuelas: antes de tirar, fija tu convención para evitar contrasentidos. Algunas críticas modernas señalan el carácter demasiado esquemático de la tirada en cruz para preguntas complejas, de ahí el recurso a tiradas más extensas.