Etteilla
Etteilla, seudónimo de Jean-Baptiste Alliette (1738-1791), fue un peluquero y luego cartomante parisino considerado el primer cartomante profesional de la historia moderna. Publica en 1785 Manière de se récréer avec le jeu de cartes nommées tarots y concibe el primer tarot expresamente diseñado para la adivinación.
Origen y etimología
Nacido en París en 1738, Jean-Baptiste Alliette ejerce primero el oficio de peluquero y granero antes de dedicarse a la cartomancia. Elige como seudónimo el anagrama de su apellido: Etteilla. Ya en 1770 publica Etteilla, ou manière de se récréer avec un jeu de cartes, consagrado al juego de piquet de 32 cartas. El encuentro, a través de la lectura de Court de Gébelin, con la tesis del origen egipcio del tarot trastoca su práctica. Extiende entonces sus métodos al mazo de 78 cartas y publica en 1785 su obra de referencia sobre el tarot. Se presenta como heredero de una tradición transmitida desde el Libro de Thot.
Evolución y tradición
Hacia 1789, Etteilla hace editar su propio mazo, a menudo considerado el primer tarot adivinatorio concebido para la videncia. Los arcanos reciben en él un nombre y una palabra clave del derecho o invertidos, innovación que estandariza la lectura binaria aún en uso hoy. Funda una Sociedad de los Intérpretes del Libro de Thot y forma alumnos como Hugand-Jejalel y Mademoiselle Lenormand, que prolongarán su método en el siglo XIX. Su mazo conoce varias reediciones bajo los nombres Grand Etteilla, Petit Etteilla o Tarot egipcio. Éliphas Lévi, aun burlándose del personaje, reconoce su papel de puente entre la especulación erudita de Court de Gébelin y la práctica popular de la cartomancia.
Uso práctico
El legado de Etteilla es inmenso: la cartomancia profesional, las palabras clave inscritas en las cartas, la distinción sistemática derecho/invertido y la lectura en tiradas numeradas le deben su forma moderna. En Tarotoui, cuando lees un significado invertido distinto del sentido derecho, sigues sin saberlo el método etteillista. Su Grand Etteilla sigue siendo reeditado hoy por Grimaud y conserva popularidad en los círculos esotéricos apegados a la tradición francesa.
Para profundizar
Despreciado por las élites masónicas de su tiempo que le reprochaban su origen popular, Etteilla sufrió durante mucho tiempo una mala reputación historiográfica. Los trabajos recientes de Ronald Decker, Thierry Depaulis y Michael Dummett en A Wicked Pack of Cards (1996) han restituido la importancia de su aporte: sin él, el tarot probablemente habría quedado como un simple juego lombardo. Su numeración propia, que desplaza los arcanos mayores, lo distingue, no obstante, claramente del Marsella tradicional.