Tercer Ojo
El tercer ojo designa, en la tradición hindú y budista, el sexto chakra llamado Ajna, situado entre las cejas. Simboliza la percepción intuitiva, la visión interior y el conocimiento espiritual que rebasa los sentidos ordinarios. El pensamiento moderno lo asocia con frecuencia a la glándula pineal.
Origen y etimología
El concepto de tercer ojo está atestiguado en las Upanishads (hacia 800-500 a. C.) y en la tradición tántrica de Cachemira. El término sánscrito Ajna significa mandato o percepción. El dios Shiva se representa tradicionalmente con un tercer ojo abierto en medio de la frente, capaz de reducir a cenizas lo que ve. El Buda posee una ūrṇā, punto luminoso entre las cejas, en su iconografía. En Occidente, el filósofo René Descartes, en Las Pasiones del Alma (1649), designa la glándula pineal como la sede principal del alma y el lugar de unión del cuerpo y el espíritu, idea retomada por el esoterismo del siglo XX para establecer el vínculo anatómico con el tercer ojo.
Evolución y tradición
La teosofía de Madame Blavatsky, a finales del siglo XIX, populariza en Occidente la asociación entre glándula pineal, tercer ojo y clarividencia en La Doctrina Secreta (1888). Blavatsky sostiene que la pineal fue antaño un órgano sensorial funcional, atrofiado en el curso de la evolución. La biología moderna muestra, efectivamente, que la glándula pineal deriva embriológicamente de una estructura fotosensible, todavía presente en algunos lagartos (ojo parietal). A partir de los años setenta, el movimiento New Age y el Nuevo Pensamiento hacen del tercer ojo un tema central. Hinduismo, budismo tibetano y taoísmo (donde su equivalente es el Yintang) comparten esa localización frontal.
Uso práctico
La apertura del tercer ojo se cultiva mediante la meditación centrada en el punto situado entre las cejas (trataka), la visualización de una luz violeta o índigo y ciertas prácticas de yoga como bhrumadhya drishti (mirada concentrada entre las cejas). Las escuelas tántricas asocian el despertar de Ajna con la intuición fina, la lucidez en el sueño y la claridad mental. En Tarotoui, la lectura de una tirada puede precederse de un breve ejercicio de respiración y de visualización de la frente para favorecer un estado contemplativo propicio a la interpretación simbólica.
Para profundizar
La idea de una calcificación de la glándula pineal que impide el despertar espiritual, popularizada por algunos autores new age, es exagerada: la calcificación pineal es un fenómeno fisiológico habitual después de los 20 años, sin efecto demostrado sobre las funciones cognitivas. La pineal produce, en efecto, la melatonina, hormona reguladora del sueño, y contiene DMT (dimetiltriptamina) en cantidad ínfima, lo que ha alimentado las hipótesis especulativas de Rick Strassman (DMT: la molécula del espíritu, 2001). No existe validación científica alguna de una función visionaria de la pineal.