Sincronicidad
La sincronicidad es un concepto acuñado por el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung para designar una coincidencia significativa entre un acontecimiento interior (sueño, pensamiento, intuición) y un acontecimiento exterior, sin relación de causalidad física entre ambos.
Origen y etimología
La palabra es acuñada por Carl Gustav Jung (1875-1961) a partir de las raíces griegas syn (con, junto a) y chronos (tiempo). Jung utiliza el término ya en la década de 1930 en su correspondencia y conferencias. Le da una formulación acabada en su ensayo Sincronicidad, principio de encadenamientos acausales, publicado en 1952 en la obra Naturerklärung und Psyche coescrita con el físico Wolfgang Pauli. Jung quería nombrar un tipo de coincidencia que parecía portar un sentido sin poder explicarse por una cadena causal conocida. El ejemplo emblemático es el de una paciente que soñaba con un escarabajo de oro mientras una cetonia dorada golpeaba la ventana del consultorio durante la sesión.
Evolución y tradición
Jung sitúa la sincronicidad en los límites entre la psicología y la física. Su correspondencia con Wolfgang Pauli, Premio Nobel de física en 1945, testimonia un esfuerzo común para articular psique y materia. Jung toma del Yi King chino, que prologa en 1949, la idea de una causalidad por significación. La sincronicidad ha sido recibida de modos diversos: la psicología cognitiva moderna, en particular los trabajos de Daniel Kahneman, la explica en gran parte por sesgos perceptivos (sesgo de confirmación, ilusión de frecuencia). Las corrientes espirituales de la Nueva Era, por el contrario, la han convertido en signo de la unidad de lo real y de la guía interior. La parapsicología la ha aproximado a veces a los fenómenos psi.
Uso práctico
En la práctica adivinatoria contemporánea, especialmente en el tarot y el Yi King, la sincronicidad proporciona el marco conceptual más utilizado para explicar la pertinencia de una tirada. En lugar de pretender una causalidad mágica entre las cartas y la situación, se habla de una puesta en espejo significativa: lo que sale tiene sentido porque la psique del consultante y la tirada participan de un mismo momento. En Tarotoui la sincronicidad se documenta entre los conceptos fundadores de la adivinación moderna. Esta lectura junguiana es hoy la más habitual entre los tarólogos formados en psicología profunda.
Para profundizar
La sincronicidad sigue siendo un concepto controvertido. La ciencia cognitiva privilegia una explicación por sesgos perceptivos y apofenia (tendencia a ver vínculos donde estadísticamente no los hay). Esto no invalida el alcance subjetivo de la experiencia, que puede ser psicológicamente transformadora, pero relativiza las pretensiones metafísicas. Conviene observar también que confundir la sincronicidad junguiana con las señales del destino populares es una simplificación: Jung exigía un sentido psicológico preciso, no cualquier coincidencia.