Registros Akáshicos
Los registros akáshicos designan, en la tradición teosófica, una memoria universal que conservaría el registro íntegro de todos los pensamientos, palabras y acciones humanas desde el origen del tiempo. Serían accesibles mediante ciertas prácticas meditativas o médiums.
Origen y etimología
El término akasha es una palabra sánscrita (आकाश) que designa el éter, el espacio, el quinto elemento de las cosmologías hindúes, después de tierra, agua, fuego y aire. El concepto de registros akáshicos como memoria universal es una construcción relativamente reciente, introducida por Helena Petrovna Blavatsky (1831-1891), fundadora de la Sociedad Teosófica en Nueva York en 1875. En Isis sin velo (1877) y luego en La Doctrina Secreta (1888), Blavatsky habla de una tableta astral que lo contiene todo. Su discípulo Charles Webster Leadbeater populariza la expresión akashic records en Clairvoyance (1899) y El Otro Lado de la Muerte (1903).
Evolución y tradición
Rudolf Steiner, que rompe con la Sociedad Teosófica en 1912 para fundar la antroposofía, integra la Crónica akáshica en su enseñanza, especialmente en De acuerdo con la Crónica del Akasha (1904-1908), relato cosmogónico muy especulativo. En Estados Unidos, Edgar Cayce (1877-1945), apodado el profeta dormido, pretende consultar en trance los registros akáshicos para diagnosticar enfermedades a distancia y narrar vidas anteriores. Desde los años ochenta, el movimiento New Age ha democratizado la expresión: lecturas akáshicas, consultas, formaciones y libros como los de Linda Howe (How to Read the Akashic Records, 2009) proponen su acceso a todo el mundo.
Uso práctico
Una consulta akáshica se asemeja a una sesión de channeling o de regresión. El practicante entra en estado meditativo, pronuncia una oración de acceso (a menudo una versión popularizada del Pathway Prayer de Linda Howe) e interroga luego a los registros sobre el cliente. Las preguntas suelen versar sobre el sentido de la vida presente, los bloqueos kármicos y los contratos del alma. En Tarotoui, el enfoque akáshico puede complementar una tirada de tarot para las personas atraídas por la dimensión kármica, pero seguimos apegados a presentar el tarot como herramienta de introspección, no como acceso a una memoria universal.
Para profundizar
Conviene no confundir el akasha de la filosofía india clásica —concepto cosmológico preciso del Sâmkhya y el Vedanta— con la crónica akáshica teosófica, que es una construcción occidental del siglo XIX, sin antecedente directo en los textos sánscritos. No existe validación científica: ni la mecánica cuántica ni las teorías del campo de información (Ervin Laszlo) aportan apoyo empírico. El valor de los registros akáshicos, para quien los practica, pertenece, por tanto, a la imaginación activa junguiana y a la exploración simbólica.