Caduceo
El caduceo es un bastón alado enlazado por dos serpientes entrelazadas, atributo del dios griego Hermes (Mercurio para los romanos), patrón de los viajeros, los comerciantes y los mensajeros. Debe distinguirse rigurosamente del bastón de Asclepio, atributo del dios de la medicina, que solo lleva una serpiente y carece de alas.
Origen y etimología
La palabra caduceo procede del latín caduceus, a su vez surgido del griego kêrukeion (κηρύκειον), bastón de heraldo. La mitología cuenta que Apolo ofreció a Hermes una varita de oro a cambio de la lira que este acababa de inventar. Hermes la usó para separar dos serpientes que peleaban; los reptiles se enroscaron alrededor del bastón y allí permanecieron. Esta anécdota la refiere Higino (siglo I) y la retoman las Metamorfosis de Ovidio. El caduceo servía de sello diplomático e insignia de inviolabilidad para los embajadores griegos y luego para los feciales romanos. El bastón de Asclepio, en cambio, deriva de otro relato: Asclepio, hijo de Apolo, se vincula con la serpiente en cuanto animal sanador.
Evolución y tradición
En el Renacimiento, la alquimia y el hermetismo se apropian del caduceo como símbolo de la unión de los contrarios: las dos serpientes representan los principios opuestos (azufre y mercurio, fuego y agua, masculino y femenino) reunidos por el eje del mundo que figura el bastón, coronado por las alas del espíritu. La confusión histórica entre caduceo y bastón de Asclepio aparece en el siglo XIX, especialmente en Estados Unidos: en 1902, el cuerpo médico del ejército estadounidense adopta por error el caduceo como insignia. El error se propagó por la farmacia y la medicina estadounidenses en el siglo XX. En Francia, el caduceo de una sola serpiente sigue siendo usado correctamente por el Colegio de Médicos, mientras que los farmacéuticos utilizan la copa de Higía.
Uso práctico
En el esoterismo contemporáneo, el caduceo se asocia a menudo al símbolo indio de la kundalini, energía representada como dos serpientes enrolladas alrededor de la columna vertebral (los nadis Ida y Pingala) que ascienden hasta lo alto del cráneo (las alas). Este paralelismo, popularizado por los teósofos y en particular por Charles Webster Leadbeater en Los Chakras (1927), no tiene fundamento histórico directo, pero sigue siendo evocador. En Tarotoui, el caduceo se encuentra en particular en las representaciones de la carta del Mago (que canaliza los principios opuestos) y en las figuras mensajeras del tarot.
Para profundizar
La historiadora Walter J. Friedlander mostró en The Golden Wand of Medicine (1992) cómo la confusión entre los dos símbolos cristalizó en América del Norte por desconocimiento de las fuentes antiguas. Aún hoy, la mayoría de las farmacias y hospitales estadounidenses exhiben un caduceo de Hermes, aunque el bastón de Asclepio sea el símbolo médico auténtico reconocido por la Organización Mundial de la Salud. Esta anécdota ilustra la plasticidad de los símbolos, cuyo sentido se deriva del uso tanto como del origen.