Sextil
El sextil es, en astrología, un aspecto formado entre dos planetas separados por 60 grados. Forma parte de los cinco aspectos mayores y se considera clásicamente armonioso, aunque requiere una activación consciente para desplegarse.
Origen y etimología
La palabra proviene del latín sextilis, que significa sexto, porque el sextil corresponde a un sexto del círculo zodiacal (360 / 6 = 60). El aspecto es codificado por Claudio Ptolomeo en la Tetrabiblos en el siglo II, junto con la conjunción, la cuadratura, el trígono y la oposición. La tradición astrológica medieval, especialmente Albumasar en el siglo IX y luego Guido Bonatti en el XIII, clasifica el sextil entre los aspectos benéficos menores, menos potente que el trígono pero de la misma naturaleza armónica. Johannes Kepler, en Harmonices Mundi (1619), confirma el lugar del sextil en la jerarquía de los aspectos fundamentales.
Evolución y tradición
La astrología tradicional considera el sextil como una oportunidad que sólo se concreta si se aprovecha. Mientras que el trígono confiere un don adquirido sin esfuerzo, el sextil exige una acción activa. La psicología astrológica del siglo XX, con Dane Rudhyar y Stephen Arroyo, confirma esta lectura: el sextil describe un potencial latente. El sextil enlaza dos signos de polaridad idéntica (dos signos masculinos o dos signos femeninos), pero de elementos distintos y compatibles (fuego-aire o tierra-agua). El orbe de un sextil varía según las escuelas, generalmente entre 3 y 6 grados, más ajustado que el del trígono.
Uso práctico
Un sextil natal entre dos planetas señala una cooperación fluida entre dos funciones psíquicas distintas. Un sextil Mercurio-Venus, por ejemplo, facilita la expresión estética y diplomática. En astrología predictiva, los tránsitos que forman sextil con un planeta natal abren ventanas de oportunidad en el ámbito correspondiente, siempre que se activen. En Tarotoui los sextiles se identifican automáticamente en el cálculo de carta y de tránsitos. Muchos astrólogos recomiendan no apoyarse en los sextiles: describen un terreno favorable, no un resultado garantizado.
Para profundizar
Considerar el sextil como un aspecto afortunado es una simplificación. La diferencia con el trígono radica en la necesidad de actuar: un sextil no activado sigue siendo un potencial teórico. Conviene observar también que la configuración en cometa (kite) combina un gran trígono y varios sextiles, formando un esquema considerado particularmente favorable. A la inversa, el dedo de Yod articula dos sextiles alrededor de un quincuncio.